Octubre 6th, 2008

Ella se arreglaba para irse a una reunión. Ella en el baño. El desde su habitación.  - Y cuánto tiempo falta?- Mucho, falta mucho. - Pero cuánto es mucho tiempo? Mucho como cuando subís la persiana y te pregunto a cuánto falta para que te vayas a trabajar? Porque ese mucho no es mucho mucho, es un poco mucho, que si el episodio que pasan ya lo vi es un mucho no tanto, pero si el episodio que pasan no lo vi es un mucho menos mucho. Y termina y ya te vas.- No, es otro mucho, es mucho tiempo, mucho tiempo, son años, pero muchos años.- Años. Entonces quiero aburrirme. Eso, quiero una vida aburrida, lo más aburrida posible. Eso es. Desde ahora no quiero que me compres ni un juguete más. Por favor, ayudame, me estás escuchando, no hagamos más collage, no me cuentes ni un cuento, ni vayamos al parque. Pero tenés que prometerme que me vas ayudar. Me escuchaste? Me vas a ayudar?- A qué? Si, te voy a ayudar. A qué?- A aburrecer mi vida. - A qué?!- No me escuchaste nada! Quiero una vida aburrida. Eso. Podés trabajar en casa también! Si, si!! Podés? Por favor!- Estás diciendo disparates! De qué hablás, amor?- Muy bien, gracias, te quiero, gracias, gracias. Me estás ayudando! Ahora yo te vuelvo a contar y así todas las veces que me pidas. Y podés también trabajar los días que no hay cole te decía. Yo te ayudo, decime que si, te ayudo a hacer una oficina. Decime qué necesitás. Sacamos las cosas de la pared. La pintamos más aburrida. Podemos tapar la ventana. Cómo es la oficina? Yo te presto mi compu que es más canchera, y hacemos algo para que no pase el aire que viene de la cocina. Querés? Cómo es? Yo te ayudo a prepararlo pero no te ayudo a trabajar porque ahí yo no estaría aburrido.- Dejame terminar. Termino de arreglarme y hablamos, amor. Trabajar desde casa? Qué estás diciendo? Ahora me contás bien.- No, Ma, andá, terminá, vos vas a esa reunión, tardá, cuando volvés seguí trabajando, yo te miro. Voy a mirarte todo el tiempo, así me aburro pero te miro, me aburro pero estás conmigo. Así siento que pasa despacito el tiempo, entendés? Vos ayudame, no tenés que hacer nada, es fácil. Vos hacés tus cosas, yo te miro. Porque si ese mucho tiempo que decís es un mucho como los que conozco, no falta tanto para que ya no estés. Voy  a hacer algo para  que se haga más largo. Eso es, tengo una larga y aburrida vida por delante al lado tuyo.  

Octubre 5th, 2008

cuánto hay para dar y cuánto para negar. huir. desear huir y estar. desear estar y huir. negar. estar. huir. desear. huir y ser deseado más. estar negando. huir estando. negando estar. desear huyendo. estar. huir negando.

cuánto hay para desear y cuánto para huir. conocer. conocer más. estar. conocer estando. conocer huyendo. amar. huir. volver. huir. negar lastimado. volver. estar.

cuánto hay para sanar  y cuánto para seguir huyendo. conocer más. sanar. conocer. querer. conocer. querer más. estar. no huir. querer estando. sentir. sentir estando. estar queriendo. conocer más. estar más.

cuánto tiempo hay para huir. cuánto hay para estar. cuánto para conocer. cuánto para sanar. cuánto  para seguir huyendo. estar. querer estar. cuánto para lastimar. cuánto para dar. cuánto para sacar. huir. estar. cuánto para querer.

querer estar. estar queriendo. sanar estando. quedar. estar. dar. querer. querer más. sanar más. desear estando. estar deseando estar.

este claramente no

Agosto 22nd, 2008

Había pasado un año ya y te reencuentro.Era una reunión, no había mucha gente, pero estaban distribuidos por toda la casa.

Saliendo de un cuarto, que daba al pasillo en el que yo estaba, pedís que te esperen un momento para saludarme antes de seguir recorriendo el lugar. No reconozco tu voz, aunque sí me llama la atención, yo te llamo la atención también. Recién al mirarme detenidamente podés darte cuenta quién soy. Me ves hermosa, sencillamente hermosa. Notás el brillo en mis ojos y la imposibilidad de mis labios de cerrarse por completo. Y me abrazás, acercándote muy lentamente como queriendo sentir las trescientas sesenta y pico de veces que habías decidido no abrazarme. Maravillado, sentís en mi abrazo la sinceridad de mi deseo de verte, sentís algo de culpa por las veces que lo habías tildado de capricho u obsesión, sentís cuánto te extrañé, y cuánta verdad hubo en mi respuesta a tus palabras de “estoy con otras cosas en este momento”. Al volver a mirarme me conocés, de pronto, me recordabas pero esta vez me conocés.

Sentís que llevabas casi un año con una sensación que no existía, que habías hecho y deshecho cada situación considerando sólo un aspecto aislado de mí según el momento. Que esos tantos varios aspectos aislados, unidos eran armoniosos, que fluía todo estando a mi lado, que tu agradable respuesta era espontánea y que no tenías que decidir si sería o no el momento. Estabas actuando sin necesidad de decidir si hacer esto a aquello, o notar que estabas por hacerlo, o que estabas haciéndolo.

Esa noche te mantuviste cerca, me miraste curiosamente, me observaste hablando un poco con el resto. Me acomodaste delicadamente el pelo, me rozaste la mano al pasar el cenicero, me chocaste chistosamente el hombro al cruzame en un pasillo, reservaste una silla a tu lado para que casualmente me sentara justo ahí, brindamos por decenas de incoherencias, hablamos poco, entendimos tonos y miradas. Y vimos pasar la noche, y la gente, y sus formas y el contraste entre unos y otros, y nosotros.

Me despediste abrazándome tal como cuando llegaste, solo que ahora te ibas un poco más cargado de imágenes, de mi más real. Pasamos una preciosa noche.

Eso, con el pasar de los días, terminé considerándolo (esperanzada) no más que un avance, solo habíamos sumado. Pero dolorosamente y por hartazgo, terminé escribiendo para otros también y para mi, claro. No esperé nunca el nuevo encuentro, aún sabiendo que iba a suceder en casi un año. Así fue, sucedió, una y otra vez cada año.

 

Vos seguís soltero y yo en el fondo sigo extrañándote.

 

 

Agosto 22nd, 2008

quisiera, tal vez, existir allá y no acá. esfumarme como un panadero, en tres deseos y un soplido. quisiera, tal vez, esparcirme por los cielos con el calor de tu aliento, de tu aire, por un pequeño impulso de tu respiración y tres deseos. quisiera no existir acá, pero cumplirlos. quisiera no existir así, o no existir. (son las alas que no tengo)

si tan solo respiraras a mi lado, sabés, los cumpliría. si tan solo te acercaras un momento, podría escuchar verdaderamente, entender verdaderamente. al cumplirlos, prometo, habré desaparecido. (uno de los mios es saber que los tuyos se han cumplido)

Celeste podría haber sentido otras cosas para no necesitar sentir esto que sintió.

Agosto 20th, 2008

 

 

Celeste necesitó sentir cómo era eso de morir.

Aún sabiendo que no había vuelta atrás, perseguida por su característica patológica ansiedad, necesitó anticiparse a la naturaleza y sentir cómo era eso de morir.

Digamos que si no se lanzaba a esa extraña necesidad, terminaría obedeciendo a su autoritaria revolución mental, a ese torbellino de órdenes impuestas por su insano procesamiento de ideas, y moriría pronto de todas maneras.

Tenía dos opciones: morir decididamente tomando las riendas del asunto o dejarse asesinar morbosamente por su propio delirio. 

Celeste necesito sentir cómo era eso de tomar las riendas, después de años de que su impulsivo, agresivo y despreciable desequilibrio lo hiciera siempre por ella.

Celeste decidió tomar las sogas, y deshacerse del asunto.

Agosto 18th, 2008

y que exista el tiempo, las distancias que solo se ven de cerca, las alas de inmensas plumas que aletean hacia el mar.

y que haya arena, tierra, sierras, si es arena blanca o no, pero que haya agua, o dulce o salada,

pero siendo de río, de arroyo o de charco, que siempre puedas bailar.

que haya un camino de hojas secas, o de velas o tan solo de imaginación.

con una dulce canción de fondo, o triste, o de circo, o de lágrimas, o aún sin canción.

escalemos o flotemos, y si no es por extraños cielos apenas volemos por acá.

todo para vos.

y sonrío, o me río a carcajadas, a tu lado, o de frente si es mejor.

es sincero, y sucede, y yo elijo, al dormir y al depertar que seas vos.

Agosto 17th, 2008

Este amor precede aquel reencuentro.

Es amor impuro, amor precipitado.

Es irracional, no recomendado.

Inimaginable, algo lamentable,

quinceañero, solitario, deprimente, autosuficiente…

Mi sueños sin dudas opacan lo posible.

Mienten, construyen y destruyen.

Traen recuerdos, lastimosos,

engañosos, improbables…

Patético libreto, no protagonizables…

Pero che, que aún llevo tus manos reposadas en mi espalda…

Es maravilloso lo que han logrado,

con no tanto más que eso… lo que han logrado…

segurísima, podría haber sido peor.

Agosto 10th, 2008

 

Al final nunca corríó sangre… se hablaba de que podía pasar, siempre, pero no pasaba. Mamá lloraba porque amaba a nuestros gatos, yo no tanto, pero papá se enojaba y quería comerlos. Pero no era sangre de ellos la que podía correr, no era de ellos la sangre de la que hablaba la abuela. Ves? Ahora que lo pienso podría haber sido tremendo. Yo si los quería, pero intentaba no hacerlo, imaginate si papá se hubiese querido comer a alguien que yo amaba tanto como podría haber amado a nuestros gatos. Eso si que hubiese sido feo, qué feo, si. Pero no fue tan terrible. Terrible hubiese sido esto: imaginate que papá no solo hubiera querido comerlos sino que además lo hubiese hecho de verdad. Te imaginás? Pero el decía y decía y al final no se comió nunca a nadie. Y para qué le tuve tanto miedo? Ahora pienso que de haber sabido que no se iba a comer a nadie lo hubiese abrazado más seguido… de haber sabido que no me iba a comer, le hubiese dado un beso por día casi, o hasta tal vez un beso a la mañana y otro a la noche. Si alguna de esas brujas de las películas que pasan a la noche, esas que tienen com una bola mágica me hubiese dicho algo así como “No, nena, tu papá no se va a comer a nadie”, si me lo hubiesen asegurado, de seguro que cada vez que se ponía medio loco yo no hubiera salido corriendo, no, si yo lo quería, más que a mis gatos, eh? Yo lo quería de verdad, pero me daba miedo, y corría, agarraba a los gatos y corríamos por la escalera. De haber sabido, cada vez que se ponía loco loco lo hubiese agarrado y lo hubiera abrazado fuerte como me hubiese gustado que el me abrazara a mi. Lo juro, le hubiese dado el abrazo más grande del mundo, como el que le daba a mi osito blanco haciendo de cuenta que era mamá, pero a el no se lo podía comer, y a mamá no la podía abrazar porque ella estaba siempre con esa cara de enojada que también me daba cosa mimarla. Y al final yo no abrazaba ni a papá ni a mamá, ni a la abuela, porque la abuela hablaba mal de todos y yo pensaba que si estaba muy cerca iba a terminar creyéndole todo lo que decía de papá, y de la sangre, de los gatos y de todo, y eso me daba más miedo que no abrazar a nadie. Ni a mis hermanos abrazaba, porque ellos siempre estaban ocupados, con la tarea, los jueguitos, los amigos, parece que ellos no tenían miedo.
Y al final pasan los años y yo no abrazo, y no me abrazan. Y cuando ya sea grande para abrazar a mi osito blanco, ahí si que me voy a sentir sola. Y ahora que papá no está, eso también hace sentirme sola. Y no se si tengo tantas ganas de que me abracen. Mejor me quedo con mi osito blanco, y lo abrazo a el para siempre, sin que me vean cuando sea má grande, lo abrazo a el, que el no habla mal de nadie, el no tiene tarea ni me deja por jueguitos ni amigos, no tiene cara de enojado para preocuparme y ni siquiera tiene sangre. Mi osito blanco es fantástico, que suerte, que suerte que lo tengo a él, ahora que lo pienso claro que podría haber sido peor.

cursileria de frio domingo

Agosto 3rd, 2008

 

            Garden Ruin sonando de fondo…

                      Tapados, construir un submundo bajo nuestra frazada…

      Hacerte reir, mucho, mucho…

                                   Y hacer el amor en cada rincón…

 

 …por cada bienvenida, por cada necesito, por cada capricho, por

        cada deseo, por cada encuentro, desencuentro y despedida…

 

 

yo quiero

Agosto 2nd, 2008

Es aquella bocanada de aire que no llega…

Es el viento y la tormenta, yo afuera…

Es incómodo, insostenible…

No estás.

Nada en mis manos, nada más que al alcance de mis noches…

Es tiempo que transcurre y silencio…

Llevo tiempo… No sabés…

Ni cuánto de tus besos se por mis sueños,

Ni cuánto es que recuerdo… nada…

 

                                                               

                                                                

                                                               … releo mi viejo escrito…

 

Así.

Julio 28th, 2008

Tocá la tierra con tus manos
y limpiate con mi ropa.
Tomá mi pelo fuerte entre tus dedos,
besá desde mi frente y hasta mis pies.
Nademos entre sábanas y volemos,
ahora cielo, entre la lluvia.
Sentí mi piel, tibia, mis labios, dulces.
Mordé mi espalda, soñá mis manos,
y jugá con mi aire hasta asfixiarme.
Olé mis hombros, rozá mi pecho.
Estremecete en mi deseo, vibrá con mis palabras.
Deseame más.

Ahora si, nene, así como vos digas. 

alzo mi copa

Junio 29th, 2008

 

Es el equilibrio en tal situación particular, lo que provoca el éxtasis, el placer incomparable, ni con la fuerza del agua de la mas poderosa de las cataratas.

Es el desear dar, realmente, sinceramente, desear que quién reciba desborde de placer, de temblor, de cuidado, de calor. Es desear que cada beso de, signifique, permanezca. Es desear que cada sonido sea auténtico y provenga de un punto, interno, tan desconocido, tan misterioso… sonidos auténticos, gemidos auténticos, rasguños, delicadas mordidas, caricias que contienen tanta tanta energía…

Es el desear recibir, tanto, más o menos que lo que se de… pero es maravilloso, desear recibir… saber recibir… saber responder auténticamente…

Simpleza, tierra, verde, barro, danza… es dar, dar, dar, y bienvenido el recibir.

Un lindo vuelo… pero un sincero vuelo…

Salud.

 

Junio 28th, 2008

que sería así… ella lo sabía…

y sabiendo que iba a destruirlo, dio un paso más.

cuánta angustia al verla secar sus lágrimas.

sabiendo que iba a llorar dio un paso más.

es así, y si es así, siempre, por qué dejar que así lo sea?

o que sea? por qué…?

ella llora… y se le escurren las lágrimas entre sus dedos,

como todo… como todo eso que no puede tener…

un momento

Junio 22nd, 2008

 

Me jugás tanto, tanto, hasta que debería suplicarte que al fin me beses.

Me buscás, te acercás te alejás, acá y allá…

No me besas aún…

Sostenés mis manos a lo alto sobre la almohada.

Recorrés mi cuerpo, con tus suaves manos, tarareás dulcemente esa canción que tanto nos gusta…

Me hacés reir, no me soltás… me río a carcajadas y enoloquezco de amor al verte sonreir…

No me besas aún…

 

                                             No me beses aún…

                                              aún deseándolo…

                                                no me beses…

  

Giro. Te gusta acariciar mi cintura… lo sé…

Me gusta, tanto, que me acaricies…

Te gusta el largo de mi pelo…

verlo deslizarse por mi espalda hasta escurrirse entre las sábanas…

y sumergirte por debajo de ellas y seguirlo…

Y por allí abajo… no hay manera de que al sentirme tan desprotejida no sientas el cruel deseo de volver a hacerme reir…

y esas manos, que no fallan, saben cuál es el punto…

Me hacés reir, no me soltás… me río a carcajadas y enoloquezco de amor al verte sonreir…

  

                                             No me beses aún…

                                              aún deseándolo…

                                                no me beses…

 

 

- m i v i e j o e s c r i t o -

Febrero 20th, 2008

Recuerdo tus palabras, sueltas, revueltas.  Las acomodo tal como las desearía volver a oír. Corren, vuelan con el tiempo, livianas… están.

Puedo oírte aún, confuso todo… Acomodo y te oigo. Consigo apenas alcanzarte y te rozo con la punta de mis dedos… tus rasgos deshechos, se desvanecen, resvalan con la brisa de cada mañana.  Se apaga tu encanto, se esfuma tu imágen…

Quisiera pintarte, conservarte… color… melodiosos azules y verdes. Iluminar tus labios con el rojo de tus besos. Pálida esta noche, triste… sé que acarcio más de lo que podré acariciar mañana.

El olvido, el recuerdo.  Tan doloroso don, efímero y eterno, elocuente y lamentable.